26 de febrer 2012

La degradación de la palabra y sus consecuencias políticas, económicas y sociales


















“PSICOANÁLISIS Y CIVILIZACIÓN”
(México, Radio Zacatecas, jueves de 7 a 8pm)
Un espacio para la gran conversación

Entrevista a Miquel Bassols por Aldo Ávila

Aldo Ávila: “Psicoanálisis y Civilización, un espacio para la gran conversación” es un programa que se transmite por Radio Zacatecas, y tiene como propósito intentar aterrizar a través de éste medio de comunicación, el encuentro vivo y sus consecuencias entre el discurso del psicoanálisis y las diferentes manifestaciones culturales de la civilización, la premisa para establecer tal conversación son los 5 ejes propuestos por Eric Laurent: la ética, estética, lógica, política y biología,  que nos permiten abrir el dialogo tanto con psicoanalistas, como con artistas, filósofos, músicos, políticos, etc. Hoy tenemos la oportunidad de entrevistarlo a usted, Doctor Miquel Bassols, para que nos pudiera comentar algo al respecto, y sobretodo su trabajo, al menos el título de  ”El psicoanálisis explicado a los medios  de comunicación”, que en nosotros tal cual, toca a nuestro propósito expresado a través de este medio, de dar a conocer algunas tesis del psicoanálisis en relación a la episteme y sus consecuencias en otros campos, como el político y ético, en los puntos coyunturales que tenemos hoy en día. Es un gusto pues tener esta oportunidad y le cedo la palabra.

Miquel Bassols: El gusto es para mí de poder conversar con vosotros sobre estas cuestiones; es cierto que cuando apareció una polémica en los medios de comunicación en España, ya hace años, intervine con algunas palabras, y a partir de ahí, fue Jacques Alain-Miller quien me sugirió escribir un libro titulado: “El psicoanálisis explicado a los medios de comunicación” porque había la necesidad de transmitir realmente la posición ética del psicoanálisis  -en un debate que se continúa actualmente en España y en el medio internacional- sobre, yo diría, la dimensión ética del sujeto de nuestro tiempo.
Ayer hablaba un poco de esto en el seminario, cuando comentábamos el testimonio de los “indignados” en España, quienes dicen: hay una degradación del uso de la palabra, una degradación del lenguaje, hay un desgaste de los discursos especialmente políticos, y esto afecta a la subjetividad de nuestra época de una manera decisiva ¡Se está viendo en muchos registros!
Respecto a la corrupción, no es un problema simplemente económico, es un problema de lo económico dentro de un mundo simbólico en el que la degradación de la palabra es cada vez mayor, donde cada vez es más difícil movilizar, producir efectos reales, a través de un uso claro y adecuado de la palabra; ¡más bien es al revés, el lenguaje a veces nos lleva sin saber a dónde vamos! Y ahí, en efecto, el psicoanálisis tiene mucho que decir, que  explicar, especialmente a los medios de comunicación, que son uno de los agentes fundamentales del uso de la palabra en nuestro mundo, y a ellos debemos saber explicar la importancia del efecto subjetivo del lenguaje.
Vivimos a través de las metáforas, eso ya muchos lingüistas, incluso de orientaciones no estructuralistas o no vinculados al psicoanálisis, lo advirtieron y lo siguen advirtiendo, vivimos y experimentamos la realidad en la que vivimos a través de las metáforas del lenguaje que nos gobiernan. Los mismos gobiernos del mundo están gobernados por esas metáforas del lenguaje; entonces es urgente, pero urgente en el sentido ético de la palabra, como tú señalabas, que hagamos una verdadera reflexión sobre qué lenguaje nos está arrastrando a ciertas consecuencias políticas, sociales y económicas, de las que no somos conscientes, y ahí es donde el concepto de inconsciente que el psicoanálisis descubre y elabora, es fundamental para entender esa dimensión. ¿Cómo hacer eso? Bueno, nosotros los psicoanalistas lo hacemos en el uno por uno de la consulta en la clínica diaria, donde los sujetos nos vienen a explicar cómo sufren esa relación con el lenguaje, en sus síntomas y malestares. Pero el psicoanálisis debe también operar -no de la misma manera que opera en la clínica, pero sí con su discurso- en la contemporaneidad, para hacer aparecer esa potencia del lenguaje y analizar sus efectos en la actualidad.

Aldo Ávila: ¿Es conveniente para el Campo Freudiano abrir este tipo de espacios?, por un lado; por otro, siempre está ese fantasma, que nosotros al menos intentamos aminorar, de si el psicoanálisis es para todos. El auditorio, a veces puede quedarse con la impresión de que: “pues es que no sigo o no puedo entender muchas cosas, aunque algunas si las pesco” queremos pues, sacar al discurso del psicoanálisis de ahí donde la cultura a veces lo quiere encajonar, me refiero al discurso universitario. Finalmente la duda es ¿Qué tanto conviene a psicoanalistas y personas en general, escuchar a través de la radio, la posición del psicoanálisis en los momentos actuales?

Miquel Bassols: ¡No solo es conveniente, yo diría que es absolutamente necesario! para los psicoanalistas primero, pero también para el resto de la gente enterarse de un hecho de la civilización tan importante, como es el psicoanálisis. En lo que llamamos el Campo Freudiano, abierto y fundado por Jacques Lacan, especialmente durante las últimas dos décadas, ha sido importantísima la serie de encuentros que se han organizado, por ejemplo, a través de los Foros, con la vida política, artística, la vida literaria, pero sobre todo con su incidencia en la política real. No hay que olvidar que el movimiento de los Foros fue impulsado por Jacques Alain-Miller hace ya más de unos seis, siete u ocho años en París y ha producido, a través justamente de éste encuentro del discurso del psicoanálisis con el Otro social, la modificación de leyes en el gobierno francés ¡hasta ese punto es importante que el discurso del psicoanálisis tenga incidencia en lo social y en lo político! No solo es conveniente, es absolutamente necesario, me parece, que actualmente un discurso como el del psicoanálisis, acompañado de otros como el del arte, el de la ciencia, la literatura, el de la política, creen espacios, foros de este tipo, donde se puedan realmente movilizar los discursos actuales de una manera seria; lo digo porque creo que los políticos han llegado a un punto límite, creo que realmente se encuentran con graves dificultades ¡en Europa eso es patente! pero también creo que se ve en otros lugares, que el discurso político está en un momento de gran dificultad para realmente poder aglutinar las movilizaciones que se producen; el movimiento de los indignados ha sido uno de los movimientos que en Europa, en España especialmente, ha generado una movilización que era inédita hasta hace un tiempo, y los políticos mismos se han visto sobrepasados por ellos, justamente esos “indignados” son los que vienen a decirnos que los lenguajes se están desgastando, las palabras se están desgastando y tenemos que revitalizar su uso en la calle, no únicamente en los partidos políticos, donde más bien se recibe eso como un efecto pasivo. Entonces esos foros son fundamentales, yo te diría que la palabra conveniente es poco, ahora estamos en un momento de urgencia subjetiva, el sujeto de nuestro tiempo está urgido para recuperar su palabra, el valor y el poder de las palabras, en tanto el discurso de la política lo está perdiendo un día tras otro en una verdadera hemorragia libidinal, los políticos mismos están sufriendo, subjetivamente, en sus carnes, esos efectos; podríamos hablar de casos concretos, muy concretos de personalidades políticas que están bajo el efecto de ese “pathos” del lenguaje.
¿Cómo crear estos espacios, estos foros? El campo freudiano los esta generando en muchos lugares, en España tuvimos hace poco un foro dedicado justamente a “Lo que la evaluación silencia” a propósito del autismo y de otros problemas clínicos, que movilizó a gente tan diversa como políticos, literatos, clínicos, científicos, y que ha producido verdaderamente un discurso que moviliza y modifica las cosas.

Aldo Ávila: Otra de las preguntas fundamentales que tiene el auditorio y me imagino que no solamente el de Zacatecas, sino de México, es sobre la relevancia de insistir en una “orientación lacaniana” en su diferencia a las propuestas de las neurociencias o psicoterapias. En estos momentos de necesidad, de urgencia, donde los semblantes que se utilizan: que refieren  velocidad y precisión, de  exactitud en cuanto a las modificaciones que se demandan actualmente; a veces queda un poco opaco lo específico y lo efectivo de lo que significa la orientación lacaniana, ¿qué nos diría al respecto?

Miquel Bassols: Es cierto, habría que insistir en que la orientación lacaniana del psicoanálisis ha sido precisamente una orientación que ha puesto siempre al frente la cuestión de la política. Fue Jacques Lacan quien dijo que el psicoanálisis debería de estar al frente de la política, pero no, diríamos, para vestirse de político, sino para mostrar que hay una política que Lacan llama ”la política del síntoma”, que es la política del malestar subjetivo, que está diciendo muchas más cosas de las que a veces se pueden escuchar desde otras perspectivas. Es cierto que en las neurociencias mismas hay hoy una gran división, yo diría que hay una vertiente más cientificista que apuesta por cosas como el neuromarketing  por ejemplo, o con una versión diríamos reduccionista del sujeto; pero hay otra, de las ciencias y las neurociencias, que se salen de esa  versión tan reduccionista, para introducir un dialogo muy fecundo con disciplinas como el psicoanálisis, y ahí es donde hay un campo también muy interesante para la política misma del psicoanálisis, del mundo actual, de conversación y de diálogo con parte de la ciencia que está dándose cuenta de que el objetivismo positivista que supuestamente debía salvarnos es el que nos está hundiendo en la miseria, en fin. La economía ¡hablemos de la economía! hablemos de la gran perspectiva de la economía objetivista que calculaba todo con sus parámetros estadísticos y nos está llevando a un desastre absoluto por no percibir que lo importante no era eso, sino la confidence, es decir la confianza del sujeto en el otro; la crisis actual económica no se puede explicar por estadísticas, hay que explicarla por lo que los analistas llamamos la transferencia, es decir, la confianza en el Otro.
Finalmente los grandes cientificistas de la economía se han dado cuenta de que la confidence es lo que realmente esta movilizando la crisis económica actual ¡por supuesto! pero para eso hay que despertarse y salir de ese sueño absolutamente loco, esa pesadilla más que un sueño de la razón, que engendra monstruos como decía Goya, y que es la idea absolutamente loca de que podemos conducir el mundo según el positivismo de las cifras y de lo cuantificable. Esa es una locura delirante que parte de la ciencia ha pensado que era posible, no solo posible sino necesario. Hoy cada vez hay más economistas que están diciendo que esa es una locura de la razón, Paul Krugman por ejemplo, es alguien que se ha dado cuenta y está indicando que el delirio cientificista está detrás de toda esta política neoliberal que está llevando al desastre a Europa, pero también al resto del mundo porque es un efecto domino. Ahí hay algo que el psicoanálisis puede aportar de manera decisiva y es la importancia del sujeto no calculable, de la transferencia, del sujeto pulsional, del goce, de la economía del goce, son nociones derivadas de la orientación lacaniana que están sirviendo para reorientar ciertos debates, que siguiendo solo la vía cientificista llegan a un impasse radical.

Alexandro Simancas: Retomando de su seminario  Miquel Bassols, la distinción que usted hace respecto a lo que es autoridad y lo que es el uso y abuso del poder, le pregunto si ¿es ahí donde incidiría entonces, básicamente, la acción de la llamada izquierda lacaniana; qué le diría al auditorio, a los mexicanos que este año vamos a elegir a un nuevo presidente, y enfrentamos que el desgaste de los discursos políticos es enorme, pero al mismo tiempo, no podemos quedarnos sin hacer nada?

Miquel Bassols : Esa expresión de “izquierda lacaniana” me resuena por un trabajo que mi colega Jorge Alemán está realizando en esta dimensión, la de elaborar una política lacaniana en esta perspectiva; aunque esto no es un tema simple, hay que estudiar bien las formas en las que se puede incidir, pero una de las que tu señalas y que en efecto yo había comentando en el seminario es fundamental: la diferencia entre uso del poder y autorización en la palabra. Quizá sea una idea que Lacan tuvo respecto a la práctica analítica pero que podemos traducir actualmente en el problema de la cuestión política “cuanta menos autoridad tiene el sujeto hoy en día, más uso del poder debe hacer, y a la vez, cuanto más uso del poder hacemos quiere decir que menos autoridad tenemos” ¿Cómo recuperamos la autoridad de la palabra en lo simbólico? Esa sería la operación y la pregunta fundamental que el psicoanálisis puede aportar a la política actual y a los políticos. ¿Por qué hay que utilizar tanto el poder, un uso del poder a veces absolutamente denigrante para el sujeto? y ¿Cuanto podemos utilizar la autoridad de la palabra, para tener que utilizar menos las estrategias del poder, que siempre son degradantes y alienantes? Bien, mi pregunta fuerte a la izquierda, a la izquierda internacional sería: ¿Cómo hemos cedido en el discurso para encontrarnos ahora en un impasse, respecto al uso del poder? Creo que el sujeto del lenguaje debería recuperar parte de su autoridad para poder ir a contracorriente de la estrategia del poder, que ya Michael Foucault mostró como inherente a toda "biopolítica"; eso está por hacer, ese debate está por hacer, yo creo que es un debate que tanto la izquierda como la derecha deberían poder llevar adelante, pero es cierto que ha sido generalmente la izquierda la más sensible a esa dimensión, mientras que para la derecha la cuestión ha sido más colateral, más banal. Hay que contrabalancear los abusos del poder que cada vez estamos sufriendo en más lugares, porque eso es global. Como decía un humorista español que siempre me ha interesado, se llama “El Roto”: “estamos aumentando las estrategias del poder y del control de tal manera que: por razones de seguridad, ya no hay seguirdad”.

Aldo Ávila: Ha sido un gusto y un honor tenerlo en México, por supuesto lo invitamos la próxima vez a Zacatecas, México es muy grande y  necesita mucho trabajo psicoanalítico, le agradecemos la entrevista.

Versión escrita para Radar

*Agradezco a Aldo Avila su permiso para publicar en este Blog la transcripción de la entrevista que me realizaron, él y sus colegas del programa "Psicoanálisis y Civilización", en México D.F. el sábado 11 de Febrero de 2012. 
M.B.

21 de febrer 2012

Tratamientos del autismo II


Reproduzco Comunicado de la Asociación TEAdir que da continuación a la "Petición..." del post anterior. MB

COMUNICADO  
  
La Asociación TEAdir, de padres, madres y familiares de personas con TEA - Trastorno del Espectro Autista (Autismos y Síndromes de Asperger), 
— ante los violentos ataques de los que el psicoanálisis está siendo objeto en Francia y en España, que tienen como objetivo claro minimizar su utilidad y eficacia para el tratamiento del autismo, 
— ante la reciente aparición en prensa de artículos pretendidamente de opinión, así como de un documental  supuestamente periodístico, que se suman a una campaña orquestada de desprestigio del psicoanálisis y de todos aquellos profesionales que orientan su quehacer profesional diario en él,

DECLARAMOS:
· Los padres de niños con autismo son personas que sufren y que acuden a profesionales diversos para que ayuden a sus hijos, principalmente, pero también a ellos y a sus familias.
· Los padres encuentran ayuda en profesionales diversos y de orientaciones distintas.
· Los padres necesitan muchas veces hacer su propio recorrido, desde el momento en que perciben con inquietud lo que les pasa a sus hijos hasta el momento en que encuentran los profesionales en los que confiar. Para ajustar esa confianza a veces conviene hacer varios recorridos.
· Algunos padres hemos encontrado un apoyo muy importante para nosotros y para nuestros hijos en profesionales de orientación psicoanalítica. Respetamos profundamente a los que han encontrado ese mismo apoyo en profesionales de otras orientaciones.
· En general nuestra experiencia nos dice que la comunidad de personas que convive con el autismo son gente respetuosa y pacífica; pero también que nuestro sufrimiento nos hace vulnerables.
· Entendemos que esta guerra abierta no está liderada por quienes respetan la amplia, diversa y compleja comunidad de las personas que convivimos con el autismo las 24 horas del día.
· No sabemos a quién, a quiénes o a qué benefician estos ataques violentos, pero como padres de niños con autismo entendemos que de ninguna manera a nosotros y a nuestras familias.
· Tener que defender con urgencia lo que algunos padres creemos que ha servido y sirve para nuestros hijos y para nosotros mismos, ante la amenaza de que otros lo dinamiten con la voluntad de que no quede ni rastro de ello, nos hace perder un tiempo precioso que querríamos dedicar a la mejora de la atención de las personas con TEA y sus familias.

SOLICITAMOS:
A los medios de comunicación, a los políticos, a las asociaciones profesionales, al resto de colectivos de padres, y a la sociedad en general:
· que NO se utilice el sintagma “padres de niños autistas” para legitimar batallas que algunos padres, que merecemos todo el respeto, no compartimos ni por su fondo ni por su forma.
· que se respete y no se vulnere el derecho a la libertad de elección propia de un mundo democrático y de una Europa solidaria que no queremos ver desaparecer.

En Barcelona, a 21 de febrero de 2012

Asociación TEAdir (CIF- G55073613)

16 de febrer 2012

Tratamientos del autismo











PETICIÓN INTERNACIONAL PARA EL ABORDAJE CLÍNICO DEL AUTISMO
  
A iniciativa del Instituto Psicoanalítico del Niño
(Universidad Popular Jacques-Lacan) 

Las asociacioneslos profesionales implicados en la acogida, el cuidado y el acompañamiento de los sujetos autistas, los padres cuyos hijos son acogidos en estructuras médicas o médico-sociales, los ciudadanos implicados, ya sean o no franceses, firmantes todos de esta petición:

— piden que el psicoanálisis, sus investigaciones y sus practicantes, dejen de ser difamados por alegaciones destinadas a desconsiderarlos;

— desean que los poderes públicos tengan en cuenta la preocupación legítima de las familias, sin descuidar por ello el trabajo que, desde hace décadas, llevan a cabo los equipos de profesionales con niños y adultos autistas en el marco de la red de salud mental, de las consultas privadas, de las instituciones médico-sociales. Dicho trabajo se beneficia, en un gran número de casos, de la formación psicoanalítica de los practicantes;

— desean que la inquietud de las familias no sea explotada para designar a chivos expiatorios ni denigrar a profesionales implicados en promover las instituciones y las prácticas que garantizan que el niño y su familia sean respetados en el momento subjetivo que les es propio;

— consideran que en Francia, la representación nacional sabrá, con su saber hacer, evitar pronunciarse sobre un problema de salud pública que, lejos de haber sido descuidado, está siendo tomado en consideración desde hace tiempo;

— requieren que se ponga en marcha un plan capaz de asegurar los medios humanos y estructurales necesarios para la prosecución de los cuidados y del acompañamiento educativo que precisa la situación singular de cada niño y adulto que sufra de autismo.



LOS 21 PRIMEROS FIRMANTES

1 – Pr. François ANSERMET, Profesor de psiquiatría del niño y del adolescente en la Facultad de Medicina de la Universidad de Ginebra, Director del Servicio de Psiquiatría del niño y del adolescente en el Hospital Universitario de Ginebra, director del Departamento Universitario de Psiquiatría;
2 - Pr Guy BRIOLE, ex-director del Servicio de Psiquiatría del Hospital de Val-de-Grâce, Presidente de la Association des Agrégés de l'École du Val-de-Grâce ;
3 - Pr Jean-Claude MALEVAL, Profesor de Psicología Clínica de la Universidad de Rennes 2 ;
4 - Pr Laurent OTTAVI, Profesor de Psicopatología Clínica, Director del Laboratorio Universitario multipuesto de investigaciones  Psychopathologie, nouveaux symptômes et lien social, EA 40504 ;
5 - Dr Yves-Claude STAVY, Director de Servicio, Director del “Pôle de psychiatrie infanto juvénile à l'EPS de Ville-Evrard” ;
6- Dr Jean-Daniel MATET, psiquiatra, praticien hospitalier honoraire, Presidente de la Ecole de la Cause freudienne ;
7 – M. Leonardo GOROSTIZA, Presidente de la AMP (Asociación Mundial de Psicoanálisis);
8 – M. Éric LAURENT, ex Presidente de la AMP ;
9 - Dr Alexandre STEVENS, psiquiatra, Director terapéutico de Le Courtil, Tournai (Belgique), docente en Formation continue de l’Université Libre de Bruxelles ;
10 - Dr. Fabien GRASSER, psiquiatra en Hospital, responsable de la Unité clinique Jacques-Lacan, Secteur de psychiatrie 91 G 11 ;
11 - Dr. Armand ZALOSZYC, psiquiatra, ancien interne des Hôpitaux Psychiatriques d’Alsace, praticien attaché des Hôpitaux Universitaires de Strasbourg, médecin coordinateur de synthèse au Centre médico-psycho-pédagogique de Strasbourg ;
12 – Dr. Agnès AFLALO, médico director del CMP Croix-Rouge ;
13 - Dr François LEGUIL, psiquiatra, ancien praticien hospitalier à l’Hôpital Sainte-Anne (Paris), ancien attaché des Hôpitaux de Paris, membre titulaire de l’Evolution Psychiatrique ;
14 - Dr. Luis SOLANO, ancien praticien attaché à Sainte-Anne, Médecin Coordonateur du Pole des ITEP (94000 et 77000) de l'UGECAMIF ;
15 - Dr Jean-Robert RABANEL, psiquiatra, responsable terapéutico de CTR Nonette ;
16 - Mme Cynthia FLEURY, escritora y filósofa;
17 - Mme Blandine KRIEGEL, filósofa;
18 - M. Alexandre ADLER, escritora, editorialista de Le Figaro ;
19 - Mme Fabienne SERVAN-SCHREIBER, productora;
20 - Mme Judith MILLER, Presidente de la Association de la Fondation du Champ freudien ;
21 - Dr Daniel ROY, psiquiatra, praticien attaché au CH de Cadillac - CMP de Bordeaux.


LAS TRES PRIMERAS INSTITUCIONES FIRMANTES

1 - Institut psychanalytique de l’Enfant
2 - École de la Cause freudienne
3 - Association des Psychologues Freudiens

٠ La petición puede firmarse por Internet en la Web de Lacan Quotidien clicando aquí٠

04 de febrer 2012

Lo real del psicoanálisis



1) La propia idea de que el orden simbólico ya no es lo que era proviene, de hecho, de un efecto de lo simbólico del lenguaje sobre nosotros mismos.* Es un efecto de sentido que, por lo tanto, no debería tener nada en sí mismo de irreversible. Solo desde el registro de lo simbólico puede darse la experiencia de un tiempo subjetivo que nos permita representarnos un pasado, un presente y un futuro, y encontrar así las diferencias en el tiempo, encontrar a faltar o a sobrar el motivo de esta diferencia, —”ya no es lo que era”—, ya sea dicho con un sentimiento más o menos imaginario de la pérdida o de la ganancia de un goce.
Estamos, pues, ante una paradoja: es únicamente desde lo simbólico en el siglo XXI como podemos decir que lo simbólico ya no es lo que era. Y podríamos preguntarnos con razón si esta afirmación no estaba de algún modo ya presente en lo simbólico del siglo XX, —con la irrupción de un postmodernismo que se pensaba como el final de la historia—, o en lo simbólico del siglo XIX, —con el romanticismo melancolizante de un clasicismo perdido e imposible de recuperar—, o en lo simbólico del siglo XVII, —con el barroco que cambió, con el nacimiento de la ciencia, la visión renacentista de la realidad—, hasta en lo simbólico de los siglos VII al IV antes de Cristo —cuando la noción pre-socrática de la verdad iluminó lo real con el relámpago de la aletheia, del desvelamiento de la palabra, tal vez ya imposible de recuperar según el filósofo—.
Aunque también podría argumentarse que la noción de lo simbólico, tal como la utilizamos en esta expresión, se refiere a una perspectiva y a una experiencia que solo puede tomar cuerpo a partir de la enseñanza de Lacan, a partir del momento en que el propio Lacan nombra el registro de lo simbólico para diferenciarlo de lo imaginario y de lo real. Podríamos sostener entonces que con este acto de nominación de los tres registros se produce algo profundamente real e irreversible, un acto de invención que se realiza con un anudamiento y que demuestra a estos tres registros solidarios y a la vez equivalentes, dispuestos en una continuidad. Por mi parte, me parecería una vía más lacaniana de abordar el problema, más lejos de los espejismos imaginarios inducidos por lo simbólico del sentido del lenguaje. Con lo simbólico, hay que ir con cuidado: imposible pensar el lenguaje desde el propio lenguaje, menos todavía desde algún supuesto lugar exterior a él. Es el error de perspectiva propio de la psicología de nuestro tiempo, una psicología que sigue siendo lo que era, es decir, como indicaba Lacan en su Seminario XXIII, “la imagen confusa que tenemos de nuestro propio cuerpo”[1].

2) De lo real, por su parte, ¿podríamos decir en algún momento que “ya no es lo que era”? Nada menos cierto. Lo real es siempre idéntico a sí mismo, vuelve siempre al mismo lugar hasta el punto de confundirse con él, de llevar ese lugar pegado a la suela sin poder dejarlo nunca. De ahí su valor traumático, fuera del tiempo, tal como Freud lo descubrió bajo el velo del fantasma, como algo irreversible en la experiencia subjetiva y sin posibilidad de una realización simbólica, sin una imagen posible que llegue a reproducirlo también de manera fija. No hay fotografía ni escáner posible de lo real. La sexualidad y la muerte siguen siendo los dos ejes de coordenadas mayores con los que el sujeto intenta localizar en el discurso ese agujero negro de su universo particular, aquello que no cesa de no escribirse, de no representarse en él y que llamamos lo real. De ahí que Lacan lo igualara a lo imposible lógico. Lo real es lo imposible en la medida que no puede llegar a simbolizarse ni a imaginarizarse, que no cesa de no escribirse en los otros dos registros. Si lo real es siempre el que es, si no cesa de no escribirse fuera de toda temporalidad cronológica y solo puede aprehenderse como un imposible lógico, parecería difícil entonces proponer un Congreso con un tema así: “El orden real en el siglo XXI. No es más lo que era. ¿Qué consecuencias para la cura?”
Y, sin embargo, la pregunta no nos parecería tan ociosa si tenemos en cuenta la afirmación de Lacan, realmente increíble, fechada como conviene en 1976: “Yo he inventado lo que se escribe como lo real”.[2] Lo real, al decir de Lacan, es pues también una invención, una invención que lleva su nombre y que además puede llegar a escribirse gracias a esa invención. Otra paradoja, pero esta es una paradoja que tal vez pueda aclararnos la anterior, la que no nos dejaba ninguna salida desde dentro del registro de lo simbólico para abordar algo de lo real, sin exterior posible. La invención lacaniana sería entonces la posibilidad, la contingencia más bien, por la que lo real del inconsciente cesa de no escribirse. Es la posibilidad de un encuentro contingente, de la tyché, para atrapar algo de lo real en un tropezón, sin embargo, siempre fallido.
La transferencia, el amor de transferencia y su relación con el saber del inconsciente, es, en efecto, una contingencia de este orden, la que el psicoanálisis sostiene como la consecuencia mayor para cada cura. Pero es una contingencia que requiere, cada vez, de una invención del analista, de una invención cada vez nueva, que nunca será igual a la anterior.

3) Volvamos desde ahí al titulo de esta intervención: lo real del psicoanálisis. Diré para abreviar que es un real distinto a lo real de la ciencia moderna, un real donde ya todo parece escrito, ya sea en el gen o en la neurona, como el único saber del destino del sujeto de nuestro tiempo. Lo real del psicoanálisis es también un real distinto a lo real que el arte intenta atrapar con su saber hacer, con el saber hacer de la letra especialmente. Esta pasada semana hemos tenido el gusto y la oportunidad de dejarnos enseñar al respecto por el arte de Perejaume con las letras de su “Màquina d’alè” que hemos presentado en La Pedrera.
Lo real del psicoanálisis, el del inconsciente real, comparte algunas letras, por decirlo así, con uno y otro, con lo real de la ciencia y con el del arte, entre uno y otro. Pero solo se deja atrapar en uno y en otro como un real en lo simbólico del lenguaje. Este es el descubrimiento del psicoanálisis freudiano del que Lacan hizo su invención: hay un real en el lenguaje, un real vehiculizado por el lenguaje que la ciencia encuentra en el número y que el arte aborda con la letra. 
Cuando Lacan se encontró en los años setenta con Noam Chomsky en los Estados Unidos, tuvo el cuidado de responder de forma radical a la pretensión científica del lingüista que cree localizar ese real del lenguaje en el cerebro mismo. Es también la pretensión actual del cognitivismo apoyado en las neurociencias. Y Lacan respondió a esa pretensión, no menos delirante que la que ha fundado siempre a cualquier religión, con una apuesta por otro real que solo la poesía puede hacer presente en cierto uso de la lengua, de lalengua sostenida en los equívocos de la letra. El encuentro, el desencuentro más bien, de Lacan con Chomsky es entonces de una enorme actualidad para medir el desencuentro de la ciencia con el psicoanálisis en este siglo XXI y puede leerse ya muy bien en la estela que dejó en el Seminario XXIII sobre El sinthome.
“El lenguaje come lo real”, podemos leer en este Seminario. El lenguaje carcome lo real, añadiremos incluso, para hacer de él un síntoma.  “El lenguaje está ligado a algo que hace agujero en lo real”, leemos también en su respuesta a Chomsky. El problema no es ya el agujero en lo simbólico, cómo agujerear el Otro de lo simbólico, porque lo simbólico es ese agujero mismo. El problema es hoy cómo responder a eso que en lo real hace agujero.
¿Cómo transmitir hoy el lugar decisivo de este real que en el lenguaje solo reaparece como aquello que no cesa de no escribirse y del que, como nos muestra la clínica, depende el destino de cada sujeto y, con él, el del psicoanálisis? El debate no ha hecho más que comenzar en esta perspectiva.
El instrumento que Lacan encontró para hacer valer lo real del psicoanálisis en el lenguaje de su tiempo es el instrumento de la letra en lo real del inconsciente.

4) Para hacerlo entender de una manera simple, para hacer escuchar algo de este real  de la letra en el inconsciente como un asunto de escritura en la palabra dicha, daré un pequeño ejemplo, una divertida historia explicada por Slavoj Zizek a los indignados que se congregaban hace poco en Wall Street. Es una historia que ya se explicó aquí en una sesión del Cursus.
Un hombre de la antigua Alemania oriental es deportado a Siberia. Antes de marchar, sabiendo que sus mensajes serán leídos por la censura, les dice a sus amigos: “Establezcamos un código. Si recibís una carta mía escrita en tinta azul, todo lo que os cuente es verdad. Si está escrita en tinta roja, es falso”. Al cabo de un mes les llega una carta escrita en tinta azul: “Aquí todo es estupendo. Las casas son amplias y espaciosas; en las calles hay todo tipo de tiendas y espectáculos; en los cines podemos ver todas las películas de Hollywood; podemos conseguir y comprar todo lo que queremos; lo único que no podemos conseguir es tinta roja”.
En efecto, nos falta la tinta roja para decir la verdad, aunque sea en la forma de una mentira que le permita, a esa verdad, pasar la censura. Es una falta estructural, es el agujero mismo que el lenguaje introduce en lo real. Y no tenemos acceso a este real si no es por los equívocos y los semblantes de la verdad que el lenguaje nos permite articular en la letra azul de nuestro discurso.
Diré, pues, para concluir que lo real de la tinta roja del psicoanálisis es hoy lo que no cesa de no escribirse entre la ciencia y el arte, entre sus dos mundos simbólicos. Lo real de la tinta roja es y será siempre el mismo en ellos: lo llamamos inconsciente y nos falta cada vez que hablamos.
Aunque nos quede siempre un resto, una huella de lo real en el síntoma, es cierto que no disponemos de la tinta roja para escribir ese real que designamos a veces con el aforismo lacaniano “no hay relación sexual”. Lo que no debe impedir, sin embargo, que intentemos escribirlo, una y otra vez, con la letra azul de nuestro discurso.

*Intervención en el Seminario de la ELP preparatorio al VIII Congreso de la AMP, "El orden simbólico en el seiglo XXI. No es más lo que era".

[1] Jacques Lacan, Seminario 23, “El sinthome”, Paidós, Buenos Aires 2006, p. 147.
[2] Ibidem, p. 127.

26 de gener 2012

Això no és una imatge

Quan Martí Peran, comissari de l’exposició, va proposar-me de fer una presentació comentada d’una obra videogràfica de Perejaume, vaig respondre de seguida que sí. Fa un cert temps que segueixo el treball d’en Perejaume —treball de pintura, treball d’escriptura, si és que podem pensar que són diferents— amb un interès molt especial. Em sembla que convergeix en molts punts amb el treball que la psicoanàlisi de Jacques Lacan ens ensenya que podem fer amb l’inconscient. O més ben dit, amb el treball que el propi inconscient fa, el treball que ens fa, que ens fa ser com som a cadascú.
I això a través del que tant Perejaume com Lacan elaboren amb un instrument molt precís i subtil alhora: l’instrument de la lletra. De manera que llegint i veient l’obra de Perejaume, m’hi he sentit ben aviat “veí de lletra”, per dir-ho així. Ell al seu taller de Sant Pol, on els arbres li escriuen l’obra, “l’obreda” com li ve de dir, l’obreda que ell mateix mira de desxifrar. Doncs resulta que el psicoanalista, orientat per l’ensenyança de Lacan, treballa també amb la lletra, amb “la instància de la lletra en l’inconscient”, com diu el títol d’un dels seus escrits més coneguts. I per entendre què és la lletra, la “lettre” —en francès: la lletra però també l’ésser—, res millor que l’obreda de Perejaume, res millor per entendre què és la lletra més enllà de la seva forma impresa i cal·ligràfica, res millor que l’obreda de Perejaume com una mateixa escriptura que pren formes diverses: la pintura, la poesia, la videografia. En cadascuna d’aquestes formes se’ns hi fa present la lletra en la seva dimensió més lligada a l’ésser singular del subjecte.

No parlaré però des del lloc del crític d’art ni des del lloc de l’intèrpret més o menys exterior a la seva obra, —n’hi ha que ja ho han fet i que ho saben fer molt millor que jo—, sinó més aviat com el d’algú que s’ha trobat colpit per ella, llegit per ella, interpretat per ella.

“Això no és una imatge” pot evocar la cèlebre frase “ceci n’est pas une pipe”, — “això no és una pipa”— de René Magritte en el seu quadre on veiem la imatge d’una pipa i aquest rètol a sota. Això no és una pipa, —diem—, és “només”, però tampoc no menys que, la imatge d’una pipa.
Això ens planteja ja un problema de llenguatge en la distinció entre la imatge (la representació), l’objecte (el referent) i la paraula mateixa (“pipa” pres com un significant).
El llenguatge fa que aquesta distinció i la relació entre els tres termes sigui sempre equívoca, mai unívoca. És el malentès inherent al llenguatge, inherent a cada llengua: t’ho pots passar “pipa”, i fins i tot pots separar-hi el “pi” i el “pa”… El significant, com unitat material diferent al significat, fa equívoca la relació amb el referent. I és per això que el llenguatge determina (sobredetermina, deia Freud) la realitat en la qual vivim.
“Una imatge val més que mil paraules”, acostumem a dir, però la veritat és que m’han calgut no més de set paraules per dir una cosa que cap imatge podrà mai dir per si mateixa. I me’n caldran nou per dir el següent: “No, una imatge no val més que mil paraules” (com recordava també el lingüista Jesús Tusón) i és per això que cada imatge només té sentit si la llegim a partir de la paraula, de les paraules que saben dir ja el que és una imatge abans que la percebem.
És el que el mateix Perejaume diu d’una manera tan precisa com punyent:
- “Perquè les paraules pressaben. Pressaben i reconeixen alhora. Contenen, encara, petites bombolles de l’atmosfera que hi ha havia quan van ser dites per primera vegada” (Pagèsiques, p. 455)
Ara bé, l’afirmació “Això no és una imatge” i el video que veurem, planteja un problema que va una mica més enllà i que em sembla que és al centre de l’experiència de Perejaume.
Per dir-ho ras i curt: hi ha dues maneres d'entendre, o de no entendre, la relació del llenguatge amb el real, dues formes que finalment són també dues posicions ètiques: en la ciència, en l'art, en la vida mateixa.
- Una creu que el llenguatge és una representació de la realitat, una imatge, un mapping, una cartografia de la realitat més o menys ajustada i fidel, més o menys transparent en relació a allò que creu representar. Una part de la ciència parteix, de manera implícita o explícita, d'aquest model. Aquesta perspectiva porta a paradoxes insolubles, en primer lloc perquè el llenguatge també forma part de la realitat. Com pot el llenguatge representar-se a si mateix en el seu propi camp? Aquesta concepció fa abstracció, esborra necessàriament, la dimensió singular del subjecte que parla en el real que creu representar. És el que passa, per exemple, amb el mite de l'objectivitat positivista i empirista en el camp de les ciències cognitives.
- L'altra concepció parteix, just a l’inrevés, de la presència irreductible del llenguatge i del subjecte que parla, que és parlat pel llenguatge, en la realitat. El llenguatge no pot representar-se a si mateix sense topar amb una paradoxa insoluble.
Tenim aleshores un problema: som éssers de llenguatge, som només en el llenguatge, però no podem pensar realment el llenguatge des del llenguatge mateix sense fer una certa cabriola, sempre enganyosa. I encara menys podríem representar-nos i pensar el llenguatge des del seu exterior, sense les paraules mateixes. Hi ha una impossibilitat lògica.
Aquesta paradoxa té un abast que va molt més enllà del que podem pensar: els seus efectes van des de la ciència a l’economia, (en la confidence, la confiança en el llenguatge), passant pel patiment més subjectiu, per l’efecte del simbòlic sobre els nostres cossos. El llenguatge ens és exterior i interior alhora i determina el sentit del que vivim, del que percebem i del que patim. Aquesta lloc, interior i exterior alhora, és el que Freud va descobrir com l’inconscient. I Lacan afegeix: aquest inconscient que ens habita i on habitem està estructurat com un llenguatge, funciona com un llenguatge que cal desxifrar.
En aquesta operació de desxiframent, la lletra és un instrument fonamental.
De nou, llegim Perejaume en un dels molts llocs on transmet aquesta instància de la lletra: “Les paraules ens lletraprenen i ens fan pesar cap a una tan o més fidel geologia” (Pagèsiques, al mateix lloc).
Hi ha doncs una mena d’orografia, una geografia de les paraules per la qual ens acompanya Perjeaume. I ell mateix  cita aleshores un altre sant-polenc, aquest d’apoció, (Perejaume, pels qui no ho sabeu, és de Sant Pol de Mar), l’increïble i estimat etimòleg Joan Coromines quan escriu: “Quina emoció quan el vel que cobria un mot d’aspecte misteriós s’esquinça i s’entreveu un daltabaix de segles de gent i de creences distintes que hi han marcat cada una la seva ditada en un indret tan amagat que fins avui pot resseguir-s’hi”.
Aquesta “ditada” del llenguatge, aquest dit i aquest dir de la ditada que pren forma sonora en cada llengua d’una manera singular, aquesta ditada és el que designem amb el terme de “lletra”. I és amb ella  que Perejaume treballa d’una manera que em sembla ben exemplar, també quan fa la seva obra videogràfica.
I així, (a mi com a psicoanalista, però també a qualsevol que vulgui arribar a llegir el món on viu) Perejaume ens ajuda a saber com algú desxifra aquest llenguatge amb un art, amb un “saber fer” que és saber-fer amb la ditada, amb el dir de la lletra.
Us  convido, doncs, a llegir, a desxifrar més que no pas a “veure”, la Màquina d'alè d'en Perejaume. Veureu com llegireu imatges en les lletres i lletres en les imatges.
I després provarem de seguir escrivint nosaltres en la conversa a partir d’allò que hi llegirem.



*Presentació de la projecció de “Màquina d’alè” de Perejaume, a l’Auditori de La Pedrera de Barcelona, el 25 de Gener de 2012. La projecció fou seguida d’un comentari i d’un debat.

15 de gener 2012

Perejaume: el saber fer de la lletra

















Avui hem anat a l'exposició de Perejaume a La Pedrera

A voltes, tal com recordava Jacques Lacan, l’artista ens precedeix a l’hora d’obrir un camí i d’ensenyar-nos com “la pràctica de la lletra convergeix amb l’ús de l’inconscient”[1]. A condició, tanmateix, que es faci responsable del seu saber fer, i això amb el seu art. És el cas, ens ha semblat, de Perejaume i el seu art que s’estén des de la pintura a l’escriptura, passant per la videografia o la instal·lació de l’anomenat mobiliari urbà. Però fins i tot, haurem de dir ara, amb un art que s’estén fins la lectura de l’obra que ja era allà, abans de ser vista i a l’espera de ser trobada en la pròpia natura. D’aquí li ve el nom a l’exposició que és en curs de fer a Barcelona i que ja ha tingut l’èxit de prorrogar-se fins a finals d’aquest proper mes de Febrer: “Ai Perejaume, si veies la munió d’obres que t’envolten, no en faries cap de nova!” I com per sort no les veu totes, tenim el gust de poder veure i de llegir les que ell mateix ha sabut fer, sempre, d’una manera o altra, amb l’ús de la lletra com primera feina. I és una feina que no el deixa, que fins i tot no el deixa fer gairebé cap altra cosa, així d’insistent se li ha fet i se li segueix fent la instància de la lletra en el més real de la seva obra.
Celebrem de bon començament la feliç circumstància del lloc on trobem l’exposició de Perejaume: la famosa Pedrera (la Casa Milà, al Passeig de Gràcia) d’Antoni Gaudí. Potser mai un lloc ha donat lloc a una obra de manera tan adient. La Pedrera —la “casa arrugada”, ens deia una vegada un nen— és com aquell dibuix que es torna símbol en el moment de ser rebregat i fet una bola de paper quan el subjecte busca un lloc on fer-se habitable el món[2]. La Pedrera és també el lloc en la natura d’on traiem la pedra per fer-nos-en un habitatge, com si Antoni Gaudí hagués portat al bell mig de la ciutat un gran tros de roca excavada a la muntanya, modelada amb tantes asimetries com només el gaudi sabrà mai fer, i així l’hagués sabut convertir en el lloc per excel·lència, el lloc que pot estar en la cosa per fer-la objecte, objecte veritablement humà i llegible en el nostre món.
Però és que és en Perejaume mateix qui ens ho escriu amb totes les lletres en la seva insistent pregunta: “Una cosa pot estar en un lloc, però, ¿pot un lloc estar en una cosa?”[3] I bona part dels objectes que trobem en la seva exposició posen en acte possibles respostes a aquesta pregunta. La més adient amb el lloc i la significació de la Pedrera de Gaudí —o també amb el gaudir de la pedrera— és potser ”Obra en préstec”. Es tracta d’una gran roca treta de la pedrera de la regió de Somerset (Gran Bretanya) amb una fotografia penjada a la paret darrere seu on es veu el lloc d’on s’ha manllevat la roca exposada i un rètol que diu: “This stone has been temporarily removed for exhibition” — aquesta pedra ha estat retirada temporalment per una exposició. Paradoxa només? Diguem que és el lloc de la roca en la pedrera allò que és ara en l’objecte mateix que, no pas per atzar, és realment a La Pedrera. I això, més enllà o més ençà de la cosa pètria que se’ns dóna a veure, més enllà o més ençà també de la imatge fotogràfica d’un lloc, —tots dos, cosa i lloc, impossibles de desxifrar per ells mateixos—, més enllà, doncs, de la cosa i de la imatge, fetes una i l’altra objecte i lloc només per obra de la lletra. Perquè és només per la lletra que se’ns fa possible desxifrar el sentit d’una obra que es dóna, tota ella, a llegir i que demana que cada cosa pugui ser llegida com un objecte en l’obra, en l’Obreda com li agrada de dir a Perejaume.
I no cal que la lletra estigui impresa en la seva representació cal·ligràfica, com és el cas més manifest de l’Obra en prèstec. La lletra funciona prou bé, molt millor de fet, en la forma com Jacques Lacan va saber definir-la en la seva ensenyança: primer com un suport que el discurs manlleva del llenguatge per fer de vehicle al significant i als seus efectes de sentit (veure “La instància de la lletra…” de 1957); després com un aixaragallament (ravinement), un residu, una deixalla de l’erosió que el llenguatge produeix, insistent, en el cos i que evoca el gaudi, la satisfacció pusional més ignorada pel propi subjecte (veure aquí la seva Lituraterre de 1971). “Aixaragallament” és la paraula que hem trobat en la nostra llengua per mirar de traslladar-hi el lloc que té ravinement en la llengua de Lacan: és l’acció erosiva de l’aigua de pluja quan s’escorre per terrenys inclinats i hi forma reguerons, solcs per on puguin transcórrer els sentits més diversos de tot allò que se’ns dóna a llegir del món. L’escriptura és aleshores aquest aixaragallament que Lacan podia trobar, tal com ell mateix escriu a Lituraterre, a les planes de la Sibèria vistes des de l’avió per entre els núvols, amb una orografia feta de reflexos i d’ombres, traços que l’aigua va fent lentament i insistent en la desolació del terreny. 

O també en l’apilament entrelligat de les autopistes a la ciutat d’Osaka que, “com planejadors vinguts del cel”, fan i desfan els nusos dels recorreguts que van d’un lloc a un altre: “Només hi ha recta per escriptura, com només agrimensura vinguda del cel.”[4]
Els qui coneixen l’obra de Perejaume, estan avesats a llegir i a resseguir les seves composicions farcides des del cel d’autopistes trenades les unes amb les altres, en una mena d’escriptura que també farà aparèixer en les corbes de nivell de les cartografies més variades, per exemple a “Les lletres i el dibuix” (2004, il·lustració aquí a l'esquerra).
O també als seus mapes orogràfics de valls i de muntanyes que a voltes arriben a transformar-se en faldilles voleiants i plisades per camins curosament mapejats per les seves coordenades sobre el cos, com per exemple a “Els horitzons i les cintures” (2007). Tot esdevé aleshores escriptura que es dóna a llegir “sense la més lleu consciència de públic”, títol d’un dels seus escrits:



Crear per res, per a ningú,
com ho fa aquell bruc tan introbable,
tan improbable que algú l’arribi mai a veure.
Qui arribés a escriure troncs i ramassa
amb la silvestreria d’un bruc,
i els mots de pas, solubles,
en l’oratjol que el fa estremir.[5]

Cal, però, algú que sàpiga llegir aquest estremiment de la lletra, algú que sigui un subjecte-suposat-llegir, per dir-ho així. No sorprendrà aleshores que Perejaume demani, exigeixi fins i tot, una posició, que a nosaltres ens sembla una posició finalment ètica, a qui vulgui llegir la seva obra per tal d’esbrinar “allò que les paraules saben i nosaltres ignorem en dir-les”[6], per tal de copsar l’escriptura que les formes de gaudi imposen al cos: “On és el gest d’escriure? A qui pertany?”[7] I així Perejaume va arribar a penjar als carrers de la ciutat, amb rètols lluminosos, la següent frase que és també una veritable pregunta: “Allò que devem estar dibuixant amb les nostres formes de viure”. I és cert, ho dibuixem, ho escrivim, sense saber-ho. És precisament el que la hipòtesi de l’inconscient ens planteja a l’hora de fer-se símptoma per cadascú. 


És una raó suficient per provar de llegir l’obra de Perejaume.

I és per això també que he respost de seguida que sí quan m’han demanat de presentar i de comentar, com un activitat inclosa a l’exposició esmentada de La Pedrera, l’obra videogràfica de Perejaume al lloc mateix on es fa aquesta exposició. Serà l’ocasió per un nou encontre del discurs de la psicoanàlisi amb el saber fer de la lletra de l’artista.

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"Això no és una imatge"
     
Projecció i lectura de l'obra videogràfica "Màquina d'alè" de Perejaume
a cura de Miquel Bassols

dimecres 25 de gener del 2012
19.30 h 
Auditori CX La Pedrera

Activitat realitzada en el marc de l'exposició:

«Ai Perejaume, si veies la munió d’obres que t’envolten, no en faries cap de nova!»

Exposició Perejaume a La Pedrera




[1] Jacques Lacan, “Hommage fait à Marguerite Duras, du ravissement de Lol V. Stein”, Autres écrits, du Seuil, Paris 2001, p. 193.
[2] Evoquem així el dibuix de la girafa que el petit Hans, el  famós cas freudià comentat per Lacan, rebrega i converteix en un símbol en el moment de fer-ne una bola de paper arrugat: “Il s’agit de la transformation d’une image dessinée en une boule de papier, qui est entièrement symbole, élément mobilisable comme tel”. Jacques Lacan, Le Séminaire, Livre IV, “La relation d’objet”, du Seuil, Paris 1994, p. 274.
[3] Perejaume, Pagèsiques, Edicions 62, Barcelona 2011, p. 473.
[4] Jacques Lacan, “Lituraterre”, Autres écrits, du Seuil, Paris 2001, p. 16 i 17.
[5] Perejaume, L’obra i la por, Galaxia Gutenberg, Barcelona 2007, p. 63.
[6] Ibidem.
[7] Ibidem.